El Estado de México se convirtió en la primera entidad del país en legislar contra los llamados montachoques, al aprobar reformas al Código Penal estatal que los reconocen como delito grave de fraude, con sanciones que podrían alcanzar hasta 24 años de prisión cuando las víctimas pertenezcan a grupos vulnerables.
La propuesta fue impulsada por el diputado Octavio Martínez, quien destacó que esta práctica se ha convertido en una “industria rentable” dentro del Valle de México, donde se calcula que operan al menos 15 bandas dedicadas a provocar accidentes automovilísticos y extorsionar a conductores. Estas agrupaciones llegarían a generar ganancias diarias de hasta 150 mil pesos, en muchos casos con la colaboración de elementos policiacos corruptos.
Las reformas a los artículos 306 y 307 del Código Penal mexiquense establecen que toda persona que provoque un incidente de tránsito con fines de lucro, simulando ser víctima, enfrentará penas de 6 meses a 12 años de prisión, además de multas de 30 a 300 días de salario mínimo. Las sanciones se duplicarán si las víctimas son mujeres, adultos mayores o personas con discapacidad.
De acuerdo con el legislador, el fenómeno se ha expandido en la zona oriente del Edomex y partes de la Ciudad de México, donde estos grupos delictivos suelen actuar con violencia e intimidación para forzar arreglos económicos inmediatos.
El dictamen será votado en el pleno del Congreso local este miércoles, y de aprobarse, colocará al Estado de México como referente nacional en la lucha contra esta forma de fraude que afecta a miles de automovilistas y pone en riesgo la seguridad vial en la región.

