El secretario de Seguridad Pública de México, Omar García Harfuch, descartó este lunes 24 de marzo que el rancho en Teuchitlán, Jalisco, donde se han denunciado desapariciones, haya sido un centro de exterminio, tal como lo afirmaron algunos colectivos de ciudadanos buscadores. Según Harfuch, las investigaciones indican que el lugar era en realidad un centro de adiestramiento del Cartel Jalisco Nuevo Generación (CJNG), y no un sitio destinado a la eliminación de personas.
Durante su intervención en la conferencia diaria de prensa presidencial, el funcionario señaló que, aunque diversas denuncias —incluyendo testimonios de sobrevivientes— apuntan a que en el rancho se había reclutado de manera forzada a personas con falsas ofertas de empleo, y que muchos fueron víctimas de abuso, no existen indicios de que el lugar haya funcionado como un campo de exterminio.
«Nosotros, como Secretaría de Seguridad y las áreas de investigación e inteligencia del gabinete de seguridad, no hemos encontrado evidencia de que (el predio) haya sido un campo de exterminio, como lo mencionaron algunos activistas. Lo que hemos podido confirmar es que se trataba de un centro de adiestramiento», expresó Harfuch.
En paralelo, las autoridades mexicanas informaron sobre la detención de un presunto reclutador vinculado al CJNG, quien habría tenido relación con el rancho. En el lugar se encontraron restos humanos y ropa, lo que intensificó las sospechas sobre las actividades que allí se realizaban.
El caso sigue bajo investigación, mientras las autoridades intentan esclarecer los hechos en torno a las denuncias de desapariciones y la conexión con el crimen organizado en la región.


