La economía de Estados Unidos sufrió una leve contracción en el primer trimestre de 2025, con una caída del 0,1% en términos trimestrales. Esto se traduce en una disminución anualizada del 0,3%, según los datos preliminares de la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio de EE.UU. Este retroceso representa el primer dato negativo desde 2022 y pone de manifiesto los desafíos económicos que enfrenta el país bajo la administración de Donald Trump, quien asumió nuevamente la presidencia el 20 de enero de 2025.
A pesar de que en el cuarto trimestre de 2024 la economía había experimentado un crecimiento robusto del 2,4%, el primer trimestre de 2025 se ve afectado por varios factores, principalmente un aumento en las importaciones y una disminución en el gasto público, que afectan directamente al Producto Interno Bruto (PIB).

Según explicó la BEA, las importaciones crecieron durante el trimestre, lo cual se considera una «sustracción» en el cálculo del PIB, ya que estas representan bienes producidos fuera de EE.UU. Además, la reducción en el gasto público, en particular en áreas como defensa e infraestructura, también ha influido en la contracción económica.
Trump responde a la caída del PIB
El presidente Donald Trump, que celebró sus primeros 100 días en el cargo a finales de abril, reaccionó rápidamente a los datos económicos, culpando al gobierno de su predecesor, Joe Biden, de la situación actual. A través de su plataforma Truth Social, Trump afirmó: «Esto son los mercados de Biden, no los de Trump. Dejen que el país se recupere y pronto veremos un auge como nunca antes».
El presidente republicano también negó que sus políticas arancelarias fueran un factor que contribuyera a la contracción económica, y prometió que las medidas que implementará a lo largo de su mandato, incluidas nuevas tarifas a productos extranjeros, generarán un «impulso histórico» para la economía estadounidense. «Los aranceles pronto entrarán en vigor, y las empresas comenzarán a regresar a EE.UU. en cifras récord», aseguró Trump, reafirmando su visión de reindustrializar el país.
Impacto en el mercado laboral y expectativas de crecimiento
El retroceso en el PIB también genera preocupaciones sobre el futuro del mercado laboral en EE.UU., que había mostrado signos de crecimiento en los últimos meses. Sin embargo, la incertidumbre económica, especialmente en relación con las políticas comerciales y las tensiones con países como China, sigue siendo una preocupación clave entre los analistas.
En términos de expectativas, algunos economistas anticipan que, a pesar de la caída inicial en el PIB, el crecimiento podría repuntar en los siguientes trimestres a medida que se implementen las políticas de Trump. No obstante, la situación económica global y las decisiones políticas internas seguirán siendo factores clave para determinar la dirección de la economía estadounidense.

