Aunque muchos creen que es originaria de México, la jacaranda reconocida como el árbol más hermoso del mundo por la revista cultural cubana Árbol Invertido tiene sus raíces en Sudamérica, particularmente en Brasil y Argentina. Esta especie colorida, conocida por sus espectaculares flores lilas, ha superado en belleza a árboles icónicos como la glicinia asiática, el cerezo japonés y el árbol de fuego de Madagascar.
En México, la jacaranda encontró un hogar perfecto. La especie más común, jacaranda mimosifolia o jacarandá preto en portugués, puede alcanzar hasta 20 metros de altura. Florece dos veces al año en primavera y otoño y sus racimos de flores moradas pintan de color las ciudades, capturando la atención de locales y turistas.
Sus diminutas hojas, de apenas medio milímetro, y sus flores de cuatro a cinco centímetros atraen abejas, mariposas y aves, enriqueciendo la biodiversidad urbana. Además, sus frutos, con forma de pequeñas mantarrayas, le otorgan un toque distintivo y curioso.

Un símbolo de la primavera en México
Aunque no es nativa del país, la jacaranda se ha convertido en un ícono de la cultura urbana mexicana, especialmente en la Ciudad de México. Allí, sitios como Paseo de la Reforma, Avenida Horacio en Polanco y Ciudad Universitaria se transforman en verdaderas postales primaverales cuando las copas de estos árboles tiñen el cielo de lila.
Estados donde florecen las jacarandas
Gracias a su capacidad de adaptación y al clima favorable, la jacaranda florece en varias regiones del país. Algunos de los lugares más destacados para disfrutar de su esplendor son:
- Jiquilpan, Michoacán – Apodado “El Pueblo de las Jacarandas”, su Plaza de la Aguadora es un espectáculo natural.
- Cholula, Puebla – Las jacarandas adornan la Gran Pirámide con el Popocatépetl al fondo.
- San Miguel de Allende, Guanajuato – Sus calles empedradas y fachadas coloniales se visten de lila.
- Xalapa, Veracruz – El Paseo de Los Lagos se convierte en un paraíso visual y aromático.
- Aguascalientes, Aguascalientes – El Jardín de San Marcos y el Patio de las Jacarandas son sus joyas florales.
- San Luis Potosí, San Luis Potosí – El centro histórico y el Parque Morales florecen en un entorno colonial.
- Ciudad de México – Uno de los destinos más icónicos para contemplar su floración.
De Brasil a México: una historia centenaria
La introducción de la jacaranda en México se remonta a principios del siglo XX, cuando el jardinero japonés Tatsugoro Matsumoto y su hijo Sanshiro llegaron al país. Sanshiro, tras reencontrarse con su padre, se sumó a un ambicioso proyecto de jardinería urbana.
Entre 1920 y 1924, propusieron al entonces presidente Álvaro Obregón sembrar jacarandas en las principales avenidas de la Ciudad de México. La propuesta fue aceptada y, tras importar ejemplares desde Brasil, comenzaron a cultivarlas en viveros locales. El clima de la capital resultó ideal, y la jacaranda se adaptó perfectamente.
Hoy en día, este árbol, aunque extranjero en origen, es un símbolo profundamente arraigado en el paisaje mexicano. Su presencia no solo embellece las ciudades, sino que también mejora la calidad del aire y brinda sombra en zonas urbanas, consolidando su lugar en el corazón de México.

