Lo que alguna vez fue un orgullo local y símbolo de identidad, hoy es motivo de indignación para los habitantes: el comercio tradicional de Cuautitlán se encuentra en manos ajenas.
De acuerdo con testimonios de comerciantes locales, ocho de cada diez locatarios del mercado municipal no son originarios del municipio, pero actúan como si lo fueran. Han tomado el control de los locales, las calles, los estacionamientos e incluso del acceso principal al mercado.
A pesar de ocupar espacios públicos, muchos de estos comerciantes no pagan servicios, ni predial, ni contribuciones municipales, lo que ha dejado al inmueble en condiciones precarias. Mientras tanto, los verdaderos comerciantes cuautitlenses —los que por generaciones han impulsado la economía local— son desplazados y olvidados.
Durante las temporadas altas, como Fiestas Patrias, Día de Muertos o Navidad, la situación empeora: los mismos vendedores invaden también las calles y el Jardín Principal, impidiendo el libre tránsito y afectando a quienes sí cuentan con un local fijo.
El problema ha llegado a tal punto que, cuando el gobierno municipal intenta poner orden, los acaparadores responden con bloqueos, amenazas y chantajes, buscando mantener sus privilegios a costa de la economía y la imagen de Cuautitlán.
💥 El mercado municipal, que alguna vez fue el corazón económico del pueblo, ya no representa a Cuautitlán, sino a unos cuantos que han hecho del desorden y la impunidad su forma de vida.
📣 Los habitantes exigen recuperar el control de su comercio, restablecer el orden y devolverle al municipio la dignidad que merece.

