Acabo de conocer a mi principal enemigo: “Yo”

Poradmin

20 de noviembre de 2024 ,

C. Raúl Tafoya

Después de reflexionar sobre las afecciones psicológicas como la ansiedad y el estrés, ahora abordemos este tema desde una perspectiva de afrontamiento personal.

Seguramente lograste identificar muchas de las conductas, síntomas y signos que se desprenden de episodios depresivos, como la tristeza, falta de ánimo, dolor de cabeza, palpitaciones, sudoración y, lo peor, pensamientos caóticos que son como taladros en la mente, ocasionando un agotamiento mental.

Aquí algunas sugerencias para el afrontamiento de estos episodios ansiosos o depresivos:

  1. Identifica primero los síntomas o signos de un episodio depresivo ansioso.
  2. Sensación de nerviosismo, agitación, tensión, pánico o catástrofe inminente. También puede haber aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada, sudoración, temblores, debilidad o cansancio, problemas para concentrarse, problemas para dormir y necesidad de evitar situaciones que generen ansiedad.

Posterior a esto, escribe en una hoja si logras identificar alguno de estos síntomas. Inmediatamente después, para atenuar la intensidad con la que vivimos estas situaciones o episodios, se recomiendan ejercicios de respiración diafragmática, que consisten en inhalar por la nariz inflando el abdomen y exhalar por la nariz contrayendo el mismo.

Siente cómo tus pulmones se vacían y repite esto hasta cinco veces. Notarás que existe una distensión y recuperarás poco a poco la tranquilidad.

¿Por qué digo que acabo de conocer a mi peor enemigo, “yo”? Precisamente porque, al desconocer las causas que nos generan episodios ansiosos o depresivos, estamos inundados de una hormona llamada cortisol, que imposibilita e incapacita la parte consciente, detonando estas reacciones inconscientes en las que tu cuerpo requiere descanso o parar por un momento después de un bombardeo cotidiano de situaciones estresantes o preocupaciones.

La falta de sueño, problemas de concentración, pánico o pensamientos caóticos o catastróficos son reacciones en cadena que generan un cansancio mental y desestabilidad, provocando la sensación de no tener las cosas bajo control y paralizando prácticamente a la persona que vive con esta condición de manera cotidiana.

Contrarrestar y poder superar esta condición requiere, primero, revisar nuestro estado de ánimo. Dormir adecuadamente y alimentarse correctamente es el principio para recuperar gradualmente el bienestar emocional. Enfatizo que es gradualmente, porque requieres tiempo para identificar las situaciones que vives, tiempo para atender paso a paso cada situación que te genera este estrés o ansiedad, y también tiempo para darte cuenta de que no todo está bajo tu control. Por favor, un día a la vez.

Abordaremos algunos otros ejemplos y herramientas útiles para recuperar tu salud emocional la siguiente semana.

Poradmin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *