En una acción contundente contra el crimen organizado, el Gobierno de México informó sobre los resultados del Operativo “Liberación”, ejecutado en 14 municipios del Estado de México, que logró la detención de 48 personas presuntamente vinculadas a redes de extorsión masiva ligadas a la organización criminal conocida como La Familia Michoacana.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, detalló que estas acciones se llevaron a cabo como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión instruida por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Extorsión industrializada
Las investigaciones revelaron que esta red criminal operaba un esquema de extorsión a gran escala, imponiendo cuotas, precios forzados y controlando sectores económicos enteros. Entre los bienes asegurados durante los operativos se encuentran:
- Una mina
- Granjas de pollos y cerdos
- Expendios de huevo y carne
- Establecimientos de venta de forrajes y alimento para animales
- Tiendas de materiales de construcción, acero, vidrio y aluminio
- Oficinas sindicales y empresas de paquetería
- Animales exóticos, incluidos un león, un cisne y un pavo real
También fueron asegurados ranchos, caballos y propiedades utilizadas como fachada por presuntos líderes sindicales, comerciantes e incluso servidores públicos, ocho de los cuales ya están detenidos.
Municipios intervenidos
El operativo se desplegó en: Amanalco, Donato Guerra, Ixtapan de la Sal, Ixtlahuaca, Malinalco, San Felipe del Progreso, Sultepec, Tlatlaya, Tejupilco, Temascaltepec, Tenancingo, Texcaltitlán, Valle de Bravo y Villa Victoria.
La intervención fue coordinada por la SSPC en conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Marina (SEMAR), la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia, así como la Fiscalía del Estado de México y la Secretaría de Seguridad estatal.
Coordinación nacional
Con este golpe, el Gobierno federal reafirma su compromiso de desmantelar las redes de extorsión que operan en el país, proteger a comerciantes y trabajadores del campo, e imponer el estado de derecho en los territorios donde la delincuencia se había incrustado en las estructuras sociales y económicas.


