Este jueves se llevó a cabo la Tercera Sesión de Cabildo Abierto en el municipio de Teoloyucan, un ejercicio ciudadano que esta vez centró su atención en las voces, preocupaciones y propuestas relacionadas con los pueblos originarios e indígenas de la región.
El evento tuvo lugar en el Salón del Pueblo, donde participaron ciudadanos, representantes comunitarios, autoridades locales y personas interesadas en el rescate histórico y cultural del municipio. Durante la sesión, diversos ponentes hicieron uso de la palabra para expresar sus opiniones sobre temas como la identidad indígena, la memoria histórica, los derechos colectivos, la marginación persistente y el acceso desigual a servicios y recursos.
Algunos de los participantes compartieron relatos familiares y vivencias sobre cómo sus raíces indígenas han sido silenciadas o ignoradas durante generaciones. Otros hicieron llamados a revalorar las tradiciones, la lengua y las prácticas culturales que aún perviven en ciertas comunidades del municipio, y que —a su juicio— requieren políticas públicas más activas para su preservación.
Uno de los puntos recurrentes fue la necesidad de un reconocimiento formal y público de los pueblos originarios de Teoloyucan, tanto a nivel institucional como social, así como la importancia de incluir su visión del mundo en la toma de decisiones municipales. También se mencionaron temas como la educación con enfoque intercultural, la protección de sitios sagrados o históricos y la demanda de espacios para la participación indígena real y no simbólica.
Aunque el Cabildo Abierto es, en esencia, un mecanismo establecido por ley para permitir la intervención directa de la ciudadanía en los asuntos públicos, en esta edición se convirtió también en una plataforma de memoria, denuncia y exigencia, en donde los participantes aprovecharon para señalar las deudas históricas que existen hacia los pueblos que han habitado esta tierra desde mucho antes de la conformación del municipio.
Fuera del discurso oficial, varios asistentes destacaron la importancia de que estos encuentros no se queden solo en actos protocolarios, sino que se traduzcan en acciones concretas y cambios estructurales que atiendan realmente a los pueblos y comunidades originarias.
La sesión cerró con una fuerte carga simbólica y emocional, dejando claro que, para muchas personas, la lucha por el reconocimiento y el respeto a la identidad indígena no es solo un tema del pasado, sino una demanda urgente en el presente.


