La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se mostró firme en su rechazo a cualquier intento de intervención por parte de Estados Unidos, luego de que el gobierno de Donald Trump designara a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. En una conferencia, Sheinbaum advirtió que no tolerará acciones que violen la soberanía nacional y subrayó que las relaciones con EE. UU. deben basarse en la coordinación, no en la subordinación.
“Pueden ponerle el nombre que quieran (a los cárteles), pero con México es coordinación, nunca subordinación, no injerencismo y menos invasión”, afirmó la mandataria. También destacó que su gobierno no negociará la soberanía del país y anunció que presentará una reforma constitucional para blindar a México frente a posibles acciones de injerencia extranjera.
La medida de EE. UU., que incluye a cárteles como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, otorga nuevas facultades para perseguir a estos grupos, incluyendo acciones financieras y ataques con aviones no tripulados. Sheinbaum aclaró que, aunque estas acciones son parte de una colaboración entre ambos países, México no permitirá que su territorio sea vulnerado.

Además, la presidenta anunció que México ampliará la demanda contra fabricantes de armas en EE. UU., acusándolos de complicidad en el tráfico de armas que alimentan a los cárteles mexicanos. Según cifras del Departamento de Justicia de EE. UU., cerca del 70% de las armas ilegales en México provienen de ese país.
En este contexto, Sheinbaum también se refirió a los recientes acuerdos con EE. UU. sobre la seguridad en la frontera, donde México ha desplegado 10,000 soldados en respuesta a la creciente actividad de los cárteles. Estos esfuerzos también se enmarcan dentro de las negociaciones para retrasar la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas.
A pesar de las tensiones, Sheinbaum insistió en que México buscará mantener una relación respetuosa con Estados Unidos, centrada en la cooperación para enfrentar problemas comunes, como el narcotráfico y la migración, sin comprometer su independencia y soberanía.

