Eso significa que ya hay desabasto
Los cuatro mil agremiados al Patronato Pro-Centro Histórico de Toluca mantienen la incertidumbre ante una posible cuarta “ola” de COVID-19, lo que podría hacer retroceder el semáforo epidemiológico del Estado de México y por consecuente disminuir el aforo de personas a los comercios en general, así como a la elevada inflación que podría presentarse el próximo año, lo que traería consigo desabasto de insumos y elevados costos de los mismos.
Ejemplo de que ya existe desabasto de insumos, es el incremento de 50 por ciento en el kilogramo de arrachera, alimento que proviene del norte del país, “eso significa que ya hay desabasto, los productos están subiendo de precio muy fuerte”, sostuvo Alejandro Rayón Montes de Oca, encargado de dicho patronato.
El empresario del ramo alimenticio agregó que los Modem y las mismas computadoras, así como las tabletas electrónicas y autopartes han elevado su costo, derivado, dijo, de que hay “un problema de que los contenedores están atorados en gran parte de los puertos del mundo y eso ya se empieza a notar en las tiendas, muchos de los locales estábamos viviendo de nuestros inventarios que teníamos pagados pero ya se empezaron a acabar estos inventarios y hay que resurtirlos, entonces, nos estamos dando cuenta de que no hay el producto para resurtirlos o si lo hay es a un precio muy elevado”.
El inversionista sostuvo que el año 2019 no fue el mejor para los empresarios del centro de Toluca, sin embargo, fue más benéfico que el actual 2021 que está por concluir.
“Económicamente estamos más o menos al 80 por ciento de las ventas que traíamos en el 2019, todavía no son números para echar las campanas al aire, pero el ver una recuperación de estas características nos da un poquito de aire para empezar a pagar las múltiples deudas que traemos”, indicó.
Los comerciantes establecidos en el centro capitalino, mantienen su esperanza en que, durante la recta final de año, sus ventas mejoren para pagar las deudas personales y bancarias que contrajeron durante los momentos críticos de la pandemia del nuevo coronavirus.
“Las deudas son considerables, nosotros calculamos que nos vamos a tardar de cinco a siete años en terminar de pagar las deudas que fueron adquiridas en esta pandemia. La batalla no se puede decir que la hemos ganado o que hemos sobrevivido, todavía queda una larga cuesta arriba y necesitamos mecanismos privados y gubernamentales para que los negocios sigan abiertos”, subrayó Alejandro Rayón.
Hoy en día, casi todos los sectores en el centro toluqueño se han ido recuperando paulatinamente, mientras que el papelero aún está rezagado, “todavía no repunta como está acostumbrado, pero esperamos que sea gradual la recuperación, pero zapaterías, ópticas, restaurantes, peluquerías y tiendas de belleza se han empezado a recuperar”.
Por lo que se refiere a los empleos que generan los inversionistas toluqueños, el encargado del Patronato Pro-centro Histórico de Toluca sostuvo que al término de este año no tienen condiciones para contratar más personal, por lo que seguirán trabajando con el 60 por ciento de la plantilla laboral que traían en 2019.
“Y tomar como ejemplo 2019, es un ejemplo muy malo, 2019 fue un año muy pésimo para la industria, traíamos problemas económicos muy fuertes, traíamos una desaceleración del cinco por ciento”, citó.
La única manera de que los empresarios del centro toluqueño salgan adelante y generen más empleos, evitando un mayor cierre de sus negocios después de la pandemia, es que la gente consuma lo local, es decir, crear un círculo virtuoso que mueva la economía de la capital mexiquense.
Fuente: Hoy Estado.