Tres deslindes golpean a Ricardo Fuerte: PAN, COPACI y Patronato rechazan acto político en Cuaxoxoca

Porleogalvezm

11 de septiembre de 2026

La jornada “Gasto Familiar”, realizada en el atrio de San Esteban y vinculada al proyecto “Vamos Fuerte”, terminó provocando el deslinde del propio PAN, de la representación vecinal y del Patronato. El episodio abre preguntas sobre los métodos de posicionamiento rumbo a 2027 y vuelve a exhibir la debilidad organizativa de Acción Nacional en Teoloyucan.

Teoloyucan, Estado de México.— Lo que pretendía presentarse como una actividad de acercamiento ciudadano terminó convertido en un problema político para Ricardo Fuerte y en una nueva muestra de las fracturas que atraviesa Acción Nacional en Teoloyucan.

El 10 de septiembre se realizó en el atrio de la parroquia de San Esteban, en Cuaxoxoca, una jornada denominada “Gasto Familiar”, actividad que, de acuerdo con el comunicado del Consejo de Participación Ciudadana de la comunidad, fue realizada “en representación del Sr. Ricardo Fuerte”.

Horas después comenzaron los deslindes.

El Comité Directivo Municipal del PAN en Teoloyucan aclaró públicamente que el evento no fue organizado, convocado ni coordinado por el partido y subrayó la necesidad de respetar la separación entre actividades religiosas y político-partidistas.

El COPACI de Cuaxoxoca fue todavía más contundente: aseguró que no fue notificado, convocado ni consultado y se deslindó de cualquier acuerdo, gestión o consecuencia relacionada con la jornada.

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Finalmente, el Patronato de San Esteban 2026-2027 informó que ni éste ni la parroquia habían otorgado permiso para realizar actividades políticas dentro del atrio. Según su posicionamiento, únicamente se autorizó resguardar objetos mientras se abría el foro y el párroco Sergio Delgado Palos tampoco habría tenido conocimiento previo de la actividad.

Tres instituciones diferentes tuvieron que salir a explicar públicamente que no organizaron, no autorizaron o no participaron en un mismo acto.

Eso ya no puede considerarse un simple problema de comunicación.

El problema no es únicamente dónde se realizó; es cómo se está haciendo política

Hasta ahora no existen elementos suficientes para afirmar que la actividad constituya por sí misma una infracción electoral. Tampoco existe todavía una candidatura formal que permita tratar cualquier acto de Ricardo Fuerte automáticamente como campaña.

Pero realizar una actividad de evidente posicionamiento político dentro del atrio de una iglesia, sin que el propio partido, la representación vecinal ni quienes administran el espacio reconozcan haberla coordinado, obliga a cuestionar el método.

La jurisprudencia electoral mexicana ha sido particularmente cuidadosa con la utilización política de espacios, símbolos y expresiones religiosas. El Tribunal Electoral ha reiterado que la laicidad y la separación Iglesia-Estado buscan evitar que sentimientos religiosos puedan utilizarse como mecanismos de influencia política.

Por ello, más allá de determinar si jurídicamente se actualiza o no alguna infracción —algo que correspondería a las autoridades electorales ante una eventual denuncia—, políticamente la pregunta es inevitable:

¿Por qué un proyecto que pretende competir por el gobierno municipal necesita realizar una actividad en un espacio religioso sin haber coordinado siquiera con quienes administran ese lugar?

La política territorial exige organización. Y lo ocurrido en Cuaxoxoca transmite exactamente lo contrario.

Un aspirante sin respaldo institucional visible

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El episodio adquiere mayor relevancia porque el propio PAN municipal decidió tomar distancia.

Si Ricardo Fuerte pretende disputar una eventual candidatura de Acción Nacional en 2027, el escenario resulta difícil de ignorar: la primera institución que debería representar su plataforma política tuvo que precisar públicamente que aquella actividad no era del PAN.

Esto coloca al proyecto “Vamos Fuerte” frente a una contradicción importante.

Puede realizar jornadas, promociones o actividades comunitarias, pero si éstas no forman parte de una estrategia reconocida por el partido al que eventualmente pretende representar, entonces lo que existe hasta el momento es un proyecto personal de posicionamiento, no necesariamente un proyecto partidista.

Y esa diferencia importa.

PAN tiene votantes, pero una militancia formal reducida

La debilidad interna del PAN en Teoloyucan tampoco es únicamente una percepción.

El listado nominal del Registro Nacional de Militantes del PAN para la Asamblea Estatal del Estado de México del 12 de octubre de 2025 registró solamente 37 militantes correspondientes a Teoloyucan. Debe aclararse que ese documento corresponde a dicha asamblea y no necesariamente equivale al padrón actualizado a septiembre de 2026, pues la afiliación partidista es dinámica; aun así, muestra una estructura formal notablemente reducida.

El nuevo Comité Directivo Municipal 2025-2028 fue presentado con nueve integrantes y con el propósito declarado de fortalecer la organización y presencia territorial del partido.

El contraste es todavía más significativo porque el PAN sí conserva una base electoral importante. En la elección municipal de 2024 obtuvo 13 mil 2 votos directamente bajo sus siglas y la candidatura de coalición terminó con 16 mil 862 sufragios después de la recomposición ordenada por el Tribunal Electoral, frente a 17 mil 426 de Morena.

Es decir: hay electores dispuestos a votar por la oposición, pero eso no significa que exista actualmente una estructura partidista sólida ni un proyecto municipal claramente articulado.

Ese vacío es precisamente el que distintos aspirantes parecen intentar ocupar mediante proyectos personales.

Criticar al gobierno no sustituye un proyecto

Acción Nacional tiene todo el derecho de cuestionar a la administración de Luis Domingo Zenteno. Fiscalizar, señalar errores y confrontar decisiones públicas es una función legítima de cualquier oposición.

Pero estar en contra del gobierno no constituye por sí mismo un programa de gobierno.

En la información pública revisada sobre el nuevo PAN de Teoloyucan aparecen llamados a reorganizar la estructura, fortalecer presencia territorial y prepararse para los siguientes procesos electorales. Lo que todavía no aparece claramente presentado es un proyecto municipal integral rumbo a 2027 que explique qué propone Acción Nacional en seguridad, agua, movilidad, obra pública, desarrollo económico, finanzas municipales y servicios públicos.

Y eso debería preocupar al propio panismo.

Porque una oposición seria no puede construir toda su identidad a partir de decir qué hace mal Morena. También debe explicar qué haría diferente y cómo lo haría.

El PAN tampoco puede borrar su propia historia de gobierno

Existe además otro elemento que obliga a poner las críticas panistas en perspectiva: Acción Nacional ya gobernó Teoloyucan.

El PAN ganó la elección municipal de 2000; en 2003, Juan Carlos Uribe Padilla encabezó nuevamente una planilla panista triunfadora, y para el proceso de 2006 el partido volvió a disputar y conservar el gobierno municipal. Los expedientes electorales oficiales documentan esa etapa de dominio panista.

Más recientemente, la coalición PAN-PRI-PRD ganó la elección de 2021 y gobernó Teoloyucan durante el periodo 2022-2024 encabezada por Juan Carlos Uribe Padilla, quien posteriormente volvió a registrarse como aspirante del PAN para buscar la reelección en 2024.

Por eso resulta insuficiente construir el discurso opositor como si Acción Nacional jamás hubiera tenido oportunidad de resolver los problemas del municipio.

Ya tuvo gobierno. Ya tuvo presupuesto. Ya tuvo Cabildo. Ya tuvo responsabilidad administrativa.

Criticar lo que hoy hace Morena es válido. Pero quien pretende regresar al poder también debe explicar qué hizo cuando gobernó, qué dejó pendiente, qué corregiría de sus propias administraciones y por qué ahora sí tendría mejores resultados.

Ricardo Fuerte tiene un problema mayor que un comunicado

Lo ocurrido en Cuaxoxoca deja una conclusión política difícil de ignorar.

Un proyecto que busca crecer rumbo a 2027 realizó una actividad que terminó siendo desconocida por el partido con el que pretende relacionarse, por la autoridad vecinal de la comunidad y por quienes administran el espacio religioso donde se desarrolló.

El problema para Ricardo Fuerte, por tanto, no es únicamente enfrentar tres comunicados.

Es demostrar que detrás de “Vamos Fuerte” existe algo más que una marca personal, jornadas de posicionamiento y oposición al gobierno en turno.

Si aspira a gobernar Teoloyucan, tendrá que responder preguntas mucho más importantes:

¿Cuál es su proyecto de municipio? ¿Quién integra su equipo? ¿Qué respaldo tiene dentro del PAN? ¿Qué propone resolver y con qué recursos? ¿Qué diferencia su proyecto de los gobiernos panistas que ya administraron Teoloyucan?

Porque llegar a 2027 únicamente diciendo que todo está mal puede servir para hacer oposición.

No necesariamente alcanza para demostrar que se está preparado para gobernar.

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