A partir del 1 de agosto, productos mexicanos que no cumplan con las reglas de origen establecidas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podrían enfrentar aranceles de hasta un 30%, advirtió Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico. No obstante, aclaró que la mayor parte del comercio bilateral —alrededor del 85%— permanecerá protegido bajo los términos del acuerdo.Durante la presentación del informe derivado de la misión comercial realizada por la organización en Washington, Rubin explicó que los sectores que operan bajo las disposiciones del T-MEC seguirán exentos de nuevos impuestos, mientras que sólo el 15% del intercambio total que no se ajusta al tratado será susceptible de las nuevas tarifas, promovidas por la administración del presidente Donald Trump.> “Lo que hemos trabajado con actores clave en Estados Unidos es que todo lo que esté dentro del T-MEC quede blindado”, afirmó Rubin. “El tratado sigue siendo el eje de la relación comercial trilateral, y nuestro objetivo es mantenerlo robusto y funcional”.Negociación constante y revisión programadaEl presidente de la American Society reconoció que si bien la intención de Trump es revisar ciertos aspectos del T-MEC, no existe una amenaza inminente de su desintegración ni de suplantación por acuerdos bilaterales. De hecho, destacó que la próxima revisión formal del tratado está prevista para 2026, y que hasta ahora el acuerdo ha brindado certeza a inversionistas y productores de los tres países.> “La ventaja que tiene México es su integración profunda en las cadenas de valor regionales. Esa interdependencia ayuda a frenar medidas unilaterales más agresivas”, añadió.Aun así, Rubin admitió que ciertos sectores, como el del acero, aluminio y productos agrícolas como el jitomate, enfrentan presiones adicionales y aún están bajo análisis por parte de autoridades estadounidenses.Seguridad y comercio: agendas que se entrelazanOtro de los temas abordados fue la creciente vinculación entre los asuntos de seguridad y las decisiones comerciales de EE.UU. Rubin reconoció que, aunque idealmente ambas agendas deberían mantenerse separadas, la realidad geopolítica actual ha provocado su entrecruzamiento.> “Hoy día, el comercio no se puede desvincular de la política de seguridad. Lo hemos visto en las presiones fronterizas y en los intentos de condicionar acuerdos comerciales a acciones migratorias o de seguridad interna”, comentó.México debe ser cauteloso con BRICS: RubinFinalmente, Larry Rubin fue cuestionado sobre el posible interés de México en acercarse a los BRICS —bloque formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— e incluso participar en futuras cumbres. Al respecto, fue tajante:> “Rusia y China son vistos como antagonistas geopolíticos por parte de Estados Unidos. Aunque la invitación pudo venir de Brasil, sería altamente riesgoso para México mostrarse dispuesto a formar parte o alinearse con ese grupo en este momento”, advirtió.Rubin enfatizó que mantener una relación firme con Estados Unidos es vital para la estabilidad económica del país, y que cualquier acercamiento a bloques rivales del mundo occidental podría ser interpretado como una amenaza.ConclusiónA pesar de las tensiones comerciales, la postura oficial de la American Society of Mexico y de representantes empresariales estadounidenses ha sido clara: mientras el comercio entre México y Estados Unidos se mantenga alineado con las reglas del T-MEC, no habrá una disrupción significativa. Sin embargo, el 15% de los productos fuera del acuerdo sí podrían enfrentar consecuencias inmediatas a partir del 1 de agosto, lo que obliga a una revisión estratégica de los sectores afectados.
