La escasez de combustible en Reino Unido detonó este fin de semana, a causa de las «compras de pánico».
El Gobierno británico ha tomado otras medidas como la suspensión temporal de las leyes de competencia del sector del combustible para facilitar que las compañías puedan compartir información y optimizar el suministro a las gasolineras.
La Asociación británica de gasolineras ha dicho que 30% de las gasolineras están sin combustible. Los motivos de esta escasez son la falta de transportistas por culpa del Brexit, proceso político que supuso el abandono por parte del Reino Unido de su condición de Estado miembro de la Unión Europea, y el incremento de la demanda por miedo al desabastecimiento.
En los últimos días, pese a los intentos del gobierno de tranquilizar a la población, multitud de ciudadanos se han precipitado hacia las gasolineras, temerosos por si el carburante se agota, al ver que en las tiendas también escasean los productos agroalimentarios.
