Las comisiones de Salud, Puntos Constitucionales y Justicia reunieron a especialistas, académicos, organizaciones y legisladores para analizar aspectos médicos, éticos y jurídicos; el objetivo es integrar un Documento Base que pueda derivar en una propuesta legislativa
Ciudad de México, 23 de septiembre de 2026.— La discusión legislativa sobre una eventual regulación de la eutanasia en México entró en una nueva etapa con la realización del Conversatorio sobre la Eutanasia en México, convocado por las Comisiones Unidas de Salud, Puntos Constitucionales y Justicia de la Cámara de Diputados.













El encuentro reunió a especialistas, representantes de instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil y legisladores para analizar las implicaciones médicas, éticas, filosóficas, constitucionales y jurídicas de una posible modificación al marco legal mexicano. La realización del conversatorio y la participación de las tres comisiones fueron confirmadas por coberturas del encuentro en San Lázaro.
El propósito es integrar las distintas posiciones en un Documento Base que pueda servir como punto de partida para discutir una eventual regulación.
El diputado federal Pedro Mario Zenteno Santaella, presidente de la Comisión de Salud, señaló que el tema requiere escuchar posiciones distintas y construir acuerdos antes de presentar cualquier iniciativa.
De acuerdo con el legislador, el proceso no parte de una decisión previamente tomada, sino de la intención de reunir elementos médicos, jurídicos, científicos y sociales que permitan establecer salvaguardas y definir hasta dónde podría llegar una eventual modificación legal.
“No se trata de imponer una visión, sino de escuchar, dialogar y encontrar puntos de coincidencia”, sostuvo Zenteno.
México mantiene actualmente prohibida la eutanasia
La discusión se desarrolla en un contexto jurídico preciso: la eutanasia y el suicidio asistido continúan prohibidos bajo la Ley General de Salud vigente.
El artículo 166 Bis 21 establece expresamente que queda prohibida la práctica de la eutanasia —definida en esa disposición como homicidio por piedad— y del suicidio asistido, remitiendo además a las disposiciones penales aplicables.
Por ello, el conversatorio no significa que la eutanasia haya sido legalizada ni que actualmente exista en México un derecho federal reconocido para acceder a ella.
Lo que está en discusión es si debe modificarse el marco constitucional, sanitario y penal para permitirla bajo determinadas condiciones y salvaguardas.
La Cámara de Diputados ya ha recibido iniciativas en esa dirección. En septiembre de 2025 se presentó una propuesta para reformar la Ley General de Salud y el Código Penal Federal con el objetivo de reconocer la eutanasia para determinados pacientes con enfermedades terminales, mientras que otras iniciativas han planteado incorporar constitucionalmente mecanismos de muerte médicamente asistida. Hasta ahora, esas propuestas no han sustituido la prohibición establecida en la legislación vigente.
Tres mesas para abordar uno de los debates más complejos en salud
El conversatorio fue dividido en tres bloques.
La primera mesa estuvo dedicada a los aspectos médicos de una eventual regulación de la eutanasia y de los cuidados paliativos.
Entre los asuntos analizados estuvieron la atención al final de la vida, la voluntad anticipada, los criterios clínicos que podrían utilizarse, experiencias regulatorias de otros países y la atención de situaciones particularmente complejas.
La discusión incluyó también las salvaguardas que serían necesarias frente a personas en condiciones de especial vulnerabilidad, como niñas y niños, pacientes con deterioro cognitivo o demencia, personas con trastornos psiquiátricos graves y personas con discapacidad.
La inclusión de estos grupos es uno de los puntos particularmente sensibles del debate, debido a las preguntas que plantea sobre capacidad para consentir, autonomía, protección contra abusos y evaluación médica.
Autonomía, sufrimiento y dignidad, en el centro de la discusión ética
La segunda mesa abordó los aspectos éticos y filosóficos.
Entre los temas estuvieron la libertad personal, autonomía, dignidad, sufrimiento, vulnerabilidad, justicia y ética del cuidado.
También se analizaron los cuidados paliativos como una parte indispensable de cualquier discusión sobre el final de la vida.
El conversatorio incorporó posiciones diferentes. Entre las intervenciones críticas a la eutanasia estuvo la del sacerdote José Alberto Medel Ortega, quien defendió los cuidados paliativos y planteó que la imposibilidad de curar una enfermedad no elimina la obligación de cuidar al paciente.
La presencia de argumentos favorables y contrarios forma parte precisamente del objetivo planteado por las comisiones: construir una discusión plural antes de definir el contenido de una eventual reforma.
¿Qué tendría que cambiar en la Constitución y las leyes?
La tercera mesa se concentró en los aspectos constitucionales y jurídicos.
Ahí se analizaron las posibles implicaciones de modificar la legislación mexicana y la relación entre autonomía individual, dignidad humana, protección de la vida, derechos de los pacientes y criterios jurisprudenciales.
Una eventual regulación no podría limitarse a modificar un solo artículo.
Dependiendo del modelo que finalmente se propusiera, tendría que analizarse la relación entre la Constitución, la Ley General de Salud y disposiciones penales, además de establecer procedimientos médicos, mecanismos de consentimiento, instancias de supervisión y garantías para pacientes y profesionales de la salud.
También tendría que determinarse con claridad la diferencia entre eutanasia, suicidio médicamente asistido, rechazo de tratamientos, voluntad anticipada y cuidados paliativos, figuras que no son jurídicamente equivalentes.
Buscan elaborar una propuesta antes de concluir el periodo legislativo
Zenteno señaló que las aportaciones del conversatorio serán utilizadas para integrar el documento de trabajo y adelantó que existe la intención de que antes de concluir el actual periodo legislativo pueda elaborarse y, en su caso, presentarse una propuesta de modificación legal.
Eso no implica que exista todavía un proyecto definitivo ni garantiza su aprobación.
Cualquier iniciativa tendría que seguir el procedimiento legislativo correspondiente, ser analizada y dictaminada en comisiones y, posteriormente, reunir los votos necesarios en el Congreso.
En el encuentro participaron representantes de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), así como organizaciones civiles, especialistas y legisladores.
También fueron reconocidas organizaciones que participaron en el diálogo, entre ellas la Coalición Muerte Digna ¡Ya! y la Organización Comunitaria por la Paz.
Un debate que deberá incluir también los cuidados paliativos
Uno de los puntos planteados durante los trabajos es que cualquier eventual reforma deberá analizar de manera integral la atención de pacientes al final de la vida.
Esto incluye acceso efectivo a cuidados paliativos, voluntad anticipada, control del dolor, acompañamiento psicológico y familiar, consentimiento informado y garantías jurídicas para evitar coerción o decisiones tomadas bajo condiciones inadecuadas.
El debate, por tanto, no se reduce a estar a favor o en contra de la eutanasia.
La discusión legislativa deberá establecer quién podría solicitarla, bajo qué condiciones médicas, cómo se acreditaría una decisión libre e informada, qué salvaguardas existirían para personas vulnerables, qué papel tendrían los profesionales de la salud y cómo se garantizaría el acceso previo a alternativas como los cuidados paliativos.
Por ahora, la legislación federal continúa prohibiendo la eutanasia. El conversatorio abre una fase de análisis que podría desembocar en una iniciativa, pero será el proceso legislativo el que determine posteriormente si existe respaldo suficiente para modificar el marco jurídico mexicano.

