El refugio de animales Pergatuzoo enfrenta una grave crisis tras recibir amenazas directas de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La familia que desde hace años cuida de casi 3 mil ejemplares, entre perros, gatos, cerditos y burritos, vive ahora una pesadilla constante.
Según información recabada, la situación comenzó en marzo de 2024, cuando los responsables del albergue notaron la exigencia de una “cooperación” para dejar estacionados sus vehículos en una calle cercana al refugio. Lo que inició con una tarifa de 50 pesos, pronto escaló a una extorsión formal: les exigieron 25 mil pesos mensuales para permitir que continuaran operando.
Miguel, hermano de Ana, fundadora de Pergatuzoo, reveló que esta exigencia se presentó como el “derecho de piso” que la célula criminal, vinculada incluso con policías municipales, impone para permitir su funcionamiento. Hace unos meses, gracias a la intervención del gobierno federal, las amenazas cesaron, pero recientemente han vuelto con advertencias más severas: si no pagan 50 mil pesos mensuales, quemarán a los animales.
El refugio, ubicado en Nicolás Romero, Estado de México, se ha convertido en un símbolo de altruismo, cuidado y protección para cientos de animales vulnerables. Hoy, sin embargo, su labor está en peligro por la violencia y la extorsión criminal que azotan a esta comunidad.
Las autoridades locales y federales han sido alertadas para brindar apoyo y garantizar la seguridad de este santuario y sus cuidadores, que se encuentran en una situación crítica.

