Con 24 votos a favor y 8 en contra, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión ratificó a Juan Antonio Ferrer Aguilar como representante permanente de México ante la UNESCO, con sede en París, Francia.
El nombramiento fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y turnado previamente a la Comisión de Relaciones Exteriores.
Sin embargo, la designación generó polémica, especialmente por señalamientos de opositores como la senadora Lilly Téllez, quien acusó al exfuncionario de ser responsable del desabasto de medicamentos durante la pandemia y de presuntos desvíos millonarios durante su gestión al frente del Insabi.
👤 ¿Quién es Juan Antonio Ferrer?
Ferrer es licenciado en Administración de Empresas, pero ha hecho carrera en el ámbito cultural, en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), donde fue director de la zona arqueológica de Tajín y del Centro INAH Chiapas.
En 2020 fue nombrado por AMLO como titular del Insabi, en sustitución del Seguro Popular. Su gestión fue duramente criticada por la falta de medicamentos y deficiencias en el sistema de salud.
Más recientemente, fungió como subsecretario de Integración y Desarrollo en la Secretaría de Salud federal.
💸 Acusaciones por corrupción
Durante su ratificación, se mencionó una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que vincula a Ferrer con la transferencia de recursos federales que terminaron en contratos a favor de Romedic, una empresa ligada a Andy López Beltrán, hijo del expresidente AMLO.
La senadora Lilly Téllez condenó que, en vez de ser investigado judicialmente, «lo mandan a París», criticando el blindaje político hacia el funcionario.

