En respuesta a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió renombrar el Golfo de México como «Golfo de América», la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, presentó este 8 de enero una propuesta alternativa: llamar a los Estados Unidos «América Mexicana».
En un giro inesperado, #DonaldTrump anunció su intención de cambiar el nombre del Golfo de México a Golfo de América. pic.twitter.com/ZlIdulrTqP
— Newsweek en Español (@NewsweekEspanol) January 7, 2025
Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum destacó que, a lo largo de la historia, el término «América Mexicana» ha sido utilizado para referirse al territorio de lo que hoy es México y destacó su uso en documentos históricos clave. «Se oye bonito, ¿verdad que sí? Desde 1607, la Constitución de Apatzingán era de la América Mexicana, entonces vamos a llamarle América Mexicana», comentó, haciendo referencia a la Constitución de 1813, un documento fundamental en la independencia de México.
🟥@Claudiashein respondió a la propuesta de @realDonaldTrump de renombrar al Golfo de México y dijo que el republicano fue mal informado.
— Animal Político (@Pajaropolitico) January 8, 2025
"Vamos a llamarle 'América mexicana', ¿se oye bonito, no?", dijo la mandataria.https://t.co/iKbBpn1dqd pic.twitter.com/5yv0Kcm3fa
La denominación “América Mexicana” tiene un profundo significado histórico y cultural. Surgió a principios del siglo XIX, especialmente tras la promulgación de la Constitución Federal de 1824. Este término no solo buscaba diferenciar a México de su pasado colonial europeo, sino también resaltar la soberanía del país como una nación americana independiente, destacando su herencia indígena y mestiza. En ese momento, se usó para consolidar una identidad nacional que integrara las raíces prehispánicas y el legado de la colonización española.
Aunque el término «América Mexicana» dejó de usarse oficialmente a finales del siglo XIX, fue reemplazado por el nombre «México» para referirse al país, sigue siendo un símbolo de los ideales de soberanía, libertad e identidad cultural que se forjaron durante los primeros años de la independencia.
El planteamiento de Sheinbaum, además de resaltar esta historia, responde directamente a la reciente propuesta de Trump, subrayando la importancia de la identidad nacional de México en el contexto de América.


