A más de un año de su asesinato el caso continúa abierto; persiste su memoria por la lucha del agua en Tecate, Baja California.
A Óscar, lo recuerdan su mamá y Alan, como un hombre comprometido con los movimientos sociales de este país. Estuvo en San Quintín cuando fueron los paros laborales de los jornaleros, en las marchas en apoyo a los maestros de la CNTE y apoyó a los maestros de Nochixtlán. Antes de ser asesinado tenía un proyecto colectivo para apoyar a las familias de las personas desparecidas.
“Estuvo luchando por traer beneficio a la comunidad. Estaba luchando sobre todo por el agua y por el territorio. Ese era su proyecto. Yo recuerdo que era un muchacho que tenía autoridad. Era como un consejero y maestro para nosotros, y no porque yo sea su mamá, nos apoyaba, nos aconsejaba. Estudiaba lo que le preguntabas, para darte respuesta”, compartió.
“Su lucha estaba muy arraigada a su comunidad, él hablaba mucho sobre los legados milenarios que tenía su comunidad sobre las tierras, lo tenía muy marcado en su corazón”, mencionó Alan.
Fuente: Once Noticias.
